Brisa de otoño
que besa mi mejilla
que me ama en fantasía
hermosura destellante
que frena el calor de sediento ser.
Brisa linda
no dejes de abrazarme,
brisa cariñosa
no dejes de besarme.
Brisa preciosa
llévame por tu camino libre,
no me dejes solo en este amargo caminar,
agárrame de la mano
para no perderme en este océano de emociones.
Mi brisa tierna,
brisa encantadora
no permitas que muera,
protégeme con tu amor sincero
y apiádate de este corazón traicionero.
Comentario:
Aquí otra joya de que escribí hace muchos años, fue escrito una noche de brisa linda, esa brisa que solo en San Miguel se da. Espero lo disfruten.
Brisa de otoño
Me encantas
¿Te recuerdas cuando te entregué aquellos CD?
yo estaba más nervioso que un padre primerizo,
tu quizá lo notaste... tu eres mi niña querida,
tu sonrisa me encanta.
Aquella noche de luna llena te miré en mi corazón,
los nervios aumentan a cada segundo,
tu naturalidad, tu sinceridad,
tus manos me encantan.
¿Te recuerdas la noche del 3 de febrero?
yo estaba más nervioso que en la entrega de los CD,
mis palabras... mis dedos al escribir temblando estaban,
tus palabras me encantan.
Los cielos azules, el sol hermoso,
cada segundo a tu lado es maravilloso,
mi lucha es por ti, mi sonrisa tuya es,
tu mirada me encanta.
Comentario.
Me encantas muchísimo niña preciosa.
Tu eres
Tu eres quien me inspira día a día
desde que te comencé a conocer
supe que eras la luz que siempre necesité.
Tu eres la luna llena que siempre veo en las noches
las estrellas el conjunto perfecto
de la melodía que me deja satisfecho.
Tu eres la dueña de mis nervios
quien inspira a este corazón
que entre espinas estaba clavado en desamor.
Tu eres quién revivió las esperanzas
que estaban muertas en mi ser
y que día a día renace los mas bellos sentimientos dentro de mi.
¡Exagerados!
De caricias necesito construir mi vida
entre gestos no correspondidos intento serte fiel
entre música de Arjona, segante solo para involuntarios.
De cantos mañaneros, con la sinfonía más muda que oí
el volcán frente a mi se posa para retarme.
De exagerado tratas a estas manos tuyas
que necesitan de calor... tu calor.
De caminos infinitos, esos que nunca llegan al final
esos los he recorrido contigo, aunque solo en pensamientos
ya que nuestros caminos son finitos... ¡Exagerados!
Comentario.
Este poema lo escribí hace mucho tiempo... ni me recordaba que lo había escrito, es algo extraño porque lo escribí solo por escribirlo... espero les guste.
Te veo, te siento